Cómo actuar frente a las adversidades



La Escritura, las palabras de Dios, nos enseña con toda claridad cómo actuar en cada situación adversa de la vida. La tendencia humana, a no enfrentarse con la realidad, nos lleva a rechazar todo lo que no entendemos, comprendemos o sencillamente no nos gusta. Lo peor es que también nos lleva a rechazar, no solo ciertas adversidades o situaciones, sino al prójimo y al más próximo. El rechazo es tal aquello que no queremos, que en las formas y en las palabras vocalizamos continuamente el rechazo a todo y a todos ¿Cómo tenemos que actuar frente a las adversidades?

La naturaleza humana de rechazar todo aquello que no quiere, sea bueno o malo, no permite discernir, que las adversidades tienen una función pedagógica. Toda adversidad es un reto a superar. El Cielo nos pone adversidades, llámese pruebas, para determinar nuestra fortaleza emocional y espiritual. Los casos que encontramos en la Biblia de mujeres y hombres, siervos de Dios, que pasaron por adversidades son innumerables ¿Rechazaron las adversidades o las aceptaron con fe y valor? La respuesta, a esta pregunta, determinará nuestra forma de actuación frente a las adversidades de la vida.

¿Se imagina a Abraham diciéndole a Dios que rechazaba sacrificar a su hijo Isaac? ¡Lo rechazo, lo rechazo! Abraham dijo: Dios proveerá(1) ¿Se imagina a Yeshua (Jesús) diciéndole a Dios rechazo morir para salvar a la humanidad? ¡Lo rechazo, lo rechazo! Yeshua dijo: La copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?(2) ¿Se imagina a Pablo (Saulo) rechazando todos los sufrimientos por los cuales pasó? ¡Los rechazo, los rechazo! Pablo dijo: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el Reino de Dios(3) ¿Se magina a Job diciendo rechazo la voluntad de Dios? ¡La rechazo, la rechazo! Job dijo: El Señor dio y el Señor quitó: ¡Bendito sea el nombre de Dios!(4)

Una mala enseñanza de aquellos, que imponen la falsa doctrina de vocalizar rechazo a todo lo que no les gusta. Una dañina doctrina, que no tiene en cuenta que están rechazando la voluntad de Dios. Grande tragedia de aquellos que los siguen pensando, que rechazando lo que no les gusta serán felices y estarán libres de sufrimiento. 

Ovejas sin pastor que rechazan la autoridad del Cielo sobre sus vidas y que se rebelan contra la voluntad de Dios. Ya nos advirtió el Señor, por medio de Judá, en esta breve pero contundente carta cuando se nos dice: No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de los poderes superiores(5). Cuidado con los rechazadores de la voluntad de Dios. No podemos superar las dificultades, pruebas o adversidades con la simpleza de rechazarlas.

El rechazar las adversidades es muy fácil y no requiere mayor esfuerzo, pero enfrentarse a las adversidades exige fe, valor y determinación. Muchos creen que las adversidades simplemente se las rechaza, sin tomar conciencia, que es una forma de no aceptar la voluntad de Dios. Sigamos el ejemplo de aquellos antepasados en la fe, que con su valor nos marcan el Camino de la Bendición. La clave para enfrentarnos a las adversidades, sean de la clase que sean, está en reconocerlas, enfrentarlas y vencerlas. El Mesías venció la muerte no la rechazó. No se trata de rechazar sino de vencer ¡Somos más que vencedores!

(1) Génesis 22.1-18 (2) Juan 18.11 (3) Hechos 14.22 (4) Job 1.21 (5) Judas 8

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