Ir al contenido principal

La inducción que somete la voluntad



La mejor manera de ver la diferencia entre dos conceptos, sean los que sean, es ver ejemplos prácticos y hacer las oportunas comparaciones. 

El diccionario es una herramienta que siempre debemos utilizar. La Escritura enseña con rotundidad la importancia que tiene saber el significado de las palabras. Tantas clases de idiomas hay seguramente en el mundo, y ninguno de ellos carece de significado. Pero si yo ignoro el significado de las palabras, seré como un extranjero para el que habla, y el que habla será como un extranjero para mí (1ª Cor. 14.10-11).

La primera ley de la comunicación es conocer el significado de las palabras en un cierto idioma. El diccionario de la Real Academia Española (RAE) define “inducir” como: mover a alguien a algo o darle motivo para ello. Provocar o causar algo ¿Cuántas veces se induce a una persona a que provoque a otro, para que haga algo que no debería hacer? ¿Cuántas veces se induce a una persona a actuar en contra de los Intereses Comunes y Comunitarios? La inducción es una vieja estrategia de la oscuridad que se lleva practicando desde los albores de la humanidad ¿Qué ejemplos de inducción claros y evidentes encontramos en al Escritura? ¿La inducción somete solo a los individuos o también a Comunidades enteras? ¿Qué anula la inducción en la mayoría de los seres humanos? ¿Hay una estrategia inductora? ¿Qué características denotan las personas inductoras? Continua...

Nota: El tema de hoy titulado La inducción que somete la voluntad y los temas posteriores estarán disponibles al completo en formato PDF. Por medio de la casilla de comentarios o por nuestras diferentes redes sociales se lo haremos llegar si así lo solicitan.

Comentarios