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La fe que mueve montañas (cuarto capítulo)

En el anterior capítulo dijimos que la fe quita toda duda; dado que es la seguridad o certeza de algo que se espera. La fe también es la convicción de ver con los ojos naturales lo que es invisible. La fe, como el discernimiento, es ver con los ojos cerrados lo que otros no ven con los ojos abiertos ¿Podemos hablar de niveles de fe? La fe capaz de mover montañas implica algo más que creer ¿Es posible tener ese tipo de fe? En este interesante y último capítulo estaremos reflexionando sobre los niveles de fe con los que todos interactuamos.


“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe comprendemos que el universo fue hecho por la Palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía” Heb.11.1-3

La fe siempre está relacionada con lo que no se ve y que se anhela fervientemente. Un tipo de fe que proviene, como dijimos anteriormente, de lo Alto. La fe es un concepto de carácter espiritual pero que tiene una relación clara con la vida de todos los seres humanos. Hoy vamos a diferenciar la fe por unos criterios de niveles que pasamos a definir a continuación.

El nivel de fe más común y que insistimos todos tenemos lo definiremos como nivel básico de fe. Un nivel por el cual nos relacionamos con los demás mostrando confianza, amistad o incluso verdadero y genuino amor. Un ejemplo que pusimos anteriormente hacía referencia al matrimonio en que un hombre y una mujer unen sus vidas en el ámbito de fe ¿Acaso no tuvieron fe para contraer matrimonio creyendo que serían la pareja perfecta? La fe en este nivel básico está presente en todas nuestras acciones y decisiones. 

"El nivel de fe milagrosa es producto de la relación del ser humano con su Creador"

En el ámbito de la economía toda inversión o negocio precisa de este nivel básico que nos lleva a creer que la inversión será productiva o que un negocio será muy próspero. El nivel básico de fe está mucho más presente de lo que podemos darnos cuenta.

El nivel de fe de lo Alto es la que proviene de Dios directamente para nuestras vidas como creyentes. En este punto hemos de recordar la ambigüedad de la palabra creyente ya que por regla general se aplica a todos los que dicen creer algo o en alguien. En este contexto cuando hablamos de creyentes lo hacemos bajo la premisa de que son aquellos que creen en Dios y obedecen sus Mandamientos. 

La Escritura nos enseña que los demonios también creen en Dios, pero no obedecen a Dios ¿Acaso no es una diferencia clara entre los que dicen creer en Dios? Aprendamos del siguiente pasaje que pasamos a transcribir. 

Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan ¿Pero quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras está muerta? Sant.2.19-20 

La fe sin obediente acción está muerta tanto como el que dice ser creyente y no obedece a Dios. En este caso podríamos decir que hay un nivel de fe que podríamos definir como fe muerta ¿No es doloroso que tantas personas que se definen como creyentes sean iguales que los demonios que creen en la existencia de Dios pero no le obedecen? El nivel de fe que tenemos y mantenemos no sólo se define por lo que creemos sino también por lo que hacemos o dejamos de hacer. Por medio de este pasaje deducimos que algunos que dicen creer en Dios se parecen mucho a los demonios. Doloroso, algo muy doloroso y a la vez trágico.

"La fe de nivel milagroso es un fruto exclusivo de Dios que concede a sus hijos cuando estos la anhelan con ferviente certeza" 

El nivel de fe que mueve montañas lo definimos como el nivel milagroso de fe. Un nivel que también viene de lo Alto, pero que solo es concedido por medio de la petición expresa a Dios como en el caso de la sabiduría. La fe no crece entre las ramas de los árboles y la recogemos como si fuera fruta madura. La fe de nivel milagroso es un fruto exclusivo de Dios que concede a sus hijos cuando estos la anhelan con ferviente certeza. Un nivel milagroso de fe que mantiene los intereses comunes y comunitarios que nos unen como comunidad de fe valga la redundancia. 

Los milagros siempre son producto directo de la intervención de Dios por medio del nivel de fe milagrosa que mueve montañas, calma tempestades y que sana toda dolencia o enfermedad. Un nivel de fe que exclusivamente viene de lo Alto que precisa ser pedida y que precisa ser concedida. El nivel de fe del que hablamos no se trata de un esfuerzo humano para alcanzar ciertas cosas, metas u objetivos. El nivel de fe milagrosa es producto de la relación del ser humano con su Creador. Un nivel de fe milagrosa que insistimos precisa ser pedido explícitamente a Dios. 

Los discípulos de Yeshua pidieron específicamente que les aumentara la fe ¿Qué nivel de fe tenían aquellos hombres y mujeres que seguían al Maestro? El nivel básico de fe es evidente que lo tenían. En cuanto al nivel de fe que proviene de lo Alto claramente estaba actuando en sus vidas siendo manifestado por su obediencia a la Escritura. Unos creyentes, ahora discípulos, que creían en Dios y obedecían los Mandamientos. Unos creyentes que reconocieron al Mesías en la persona de Yeshua y que le siguieron como testimonio firme de su fe ¿Necesitaban algo más aquellos abnegados discípulos del Mesías? La necesidad de ellos y de nosotros es llegar a tener y mantener el nivel de fe milagrosa que mueve montañas naturales y espirituales.

“Dijeron los discípulos al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: “Desarráigate y plántate en el mar”, y os obedecería” Luc.17.5-6 

Todo tipo de incredulidad es una montaña que precisa ser zarandeada especialmente de nuestra vida. Los discípulos sabían que necesitaban de ese nivel de fe milagrosa por eso la pidieron de forma específica. La Piedra Angular de la Vida está formada por el amor a Dios y al prójimo. Por la sabiduría que viene de lo Alto y por un nivel de fe milagrosa que nos capacite para servir a Dios y al prójimo con todas las consecuencias que esto implica ¿En qué nivel de fe te encuentras? 

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