ELUL TIEMPO DE EVALUACIÓN


ELUL, hace referencia al último mes del Calendario Hebreo, en el cual es preciso hacer una sincera y reflexiva autoevaluación de nuestra vida espiritual. ELUL se dejar ver en nuestra sociedad, por la influencia de la cultura hebrea en esta tierra Sefarad, donde el Judaísmo estuvo presente en forma activa por más de trece siglos.

En el calendario que se utiliza en Occidente, ELUL corresponde a los meses de Septiembre y Octubre, donde administrativamente hablando comienza un nuevo ciclo anual. En este tiempo se evalúa los resultados en diferentes áreas de la sociedad. Las empresas hacen balance, inventarios y auditorías. Los colegios empiezan un nuevo curso y el poder judicial, abre pomposamente un nuevo año judicial, incluido el preceptivo informe de lo ocurrido en el año que acabó. Sin duda hay muchos otros ejemplos, en toda la sociedad, tan solo citamos algunos. Anuncios de turrones, fiestas y otros consumos nos sitúan emocionalmente en esta época en la que todo parece terminar y empezar. El olor a libros nuevos, ropa nueva y un clima lluvioso nos dicen que algo está cambiando, en un ciclo que se repite año tras año.

Ciclo de Festividades Bíblicas

ELUL y TISHRÉ, el último mes del año y el primero respectivamente, empezó el 31 de Agosto y terminará el 28 de Septiembre de este año 2011, que a su vez corresponde al año 5771 del mencionado Calendario Hebreo. Entramos en un ciclo de Festividades Bíblicas que marcarán nuestra vida espiritual y emocional, afectando a toda la sociedad de naciones, más de lo que puedan pensar.
En el plano espiritual, este mes representa hacer balance de lo que hemos hecho en el pasado año y una evaluación personal con cambios, correcciones y nuevos propósitos, que nos preparen para este año que empieza. Un día señalado es el 29 de Septiembre, primero de año y punto de partida de las Festividades Bíblicas. Tenemos cuarenta días hasta que lleguemos a Yom Kipur, el Día de la Sentencia, donde se dictaminarán las consecuencias a las acciones, que hemos realizado en el año, la sentencia siempre llega. ¿Qué podemos ver en realidad? Que el Juez de los Cielos hace balance de nuestras acciones anualmente y emite una sentencia que afectará de forma determinante nuestra vida. Toda acción será juzgada desde Rosh Hashaná, cuando comienza el juicio, hasta YomKipur, donde se emite la sentencia.

La llamada evaluación personal, precisa de un buen método de trabajo, es necesario por tanto disponer de unos parámetros claros que hagan que la evaluación sea verdaderamente clara y ajustada a la realidad que decimos tener espiritualmente hablando. Libro de los Salmos se le podía denominar en su conjunto y con todo respeto, el Manual de Evaluación por excelencia. Durante esos nombrados cuarenta días que van desde el primero de ELUL, hasta el día diez del mes primero del año TISHRÉ, día de Yom Kipur, leemos el Libro de los Salmos, cuatro capítulos cada día, con el objetivo de que sirva de referente y espejo de lo que no hemos hecho y de lo que deberíamos hacer durante el año que empieza. Empecemos la evaluación hoy mismo con la lectura del primer Salmo. Un apunte para comenzar, el Libro de los Salmos comienzan con bendición y termina con alabanza, así será nuestra vida si seguimos los pasos que el Señor nos ha marcado por medio de los Santos Mandamientos, la evaluación da comienzo. "Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado," (Salmos 1.1)

¿Qué pregunta nos hace el Salmo Uno? ¿Anduviste en consejo de malos? ¿Qué significa esto? ¿A quién pidió consejo? ¿Quién le aconseja? Muchas veces aceptamos consejos sin pensar en quién nos aconseja y sin pensar en quién aconseja a su vez a esa persona. Sin duda que hemos recibido muchos consejos, que han afectado nuestras acciones de manera decisiva. Haga una evaluación y piense ¿Quién le está aconsejando?. El consejo bueno, siempre viene de lo alto, no del nivel inferior, por muy bueno que pereciese ser. "Los pensamientos de los justos son rectitud; los consejos de los malvados, engaño" (Proverbios 12.5)

Los consejos buenos salen de la Escritura, que es lámpara que alumbra el camino y que nos guiará no solamente un año, sino toda nuestra vida. El hijo prudente escucha a sus padres, aquellos que le aman, aquellos a los cuales Dios ha cambiado. El mejor consejo siempre viene de los que han experimentado a su vez un cambio en sus vidas por medio de Dios y sus Mandamientos. El amor humano es necesario, pero no necesariamente nos va a aconsejar lo bueno. Solo nuestro Padre Celestial nos conducirá por el Camino a la Vida Eterna, escuchar su Consejo es lo verdaderamente útil. "El hijo sabio recibe el consejo del padre, pero el insolente no escucha las reprensiones." (Proverbios 13.1)

El camino de pecadores tal vez, no sea fácil de identificar. Puede ser que no diferenciemos lo dulce de lo amargo. ¿Qué mal he hecho? ¿Estoy andando por el camino que todos andan? ¿Hago lo que otros hacen?. La asimilación de la forma de vida del mundo, está destruyendo a fe de muchos que se llaman creyentes, pero que viven como incrédulos, haciéndose peor que ellos. Muchos caminos por los que hemos transitado este año, deben se desechados en el año que entra. Una correcta y sincera evaluación nos abrirá los ojos y nos dejará ver los pasos que nunca deberíamos haber dado. El arrepentimiento es la única forma de deshacer los malos caminos y los malos pasos que hemos dado. Cambiar de camino es el reto de este año ¿Está preparado para dar nuevos y buenos pasos?. "Hay camino que al hombre le parece derecho, pero es camino que lleva a la muerte." (Proverbios 14.12)

Cuando el Salmo Uno habla de “silla de escarnecedor” se refiere a los que se sientan en la cátedra de los bufones, que se burlan dañinamente de los demás. ¿Se ha reído de alguien y le ha hecho daño? Eso también es escarnecer. No se siente con aquellos que se burlan de los demás, acabarán burlándose de usted mismo. Recuerde que lo que siembre se recoge. ¿Ha pensado alguna vez, que las bromas que hace pueden estar hiriendo profundamente a otros? Muchas bromas son pecados interiorizados, que disfrazados de “gracia” los hacemos públicos contaminando cada vez más a los que nos escuchan. Mírese al Espejo de la Escritura detenidamente y piense lo que su boca dice, que por el hecho de hacer reír a otros no significa que sean buenas palabras edificadoras. "sino que en la Ley de Dios está su delicia y en su Ley medita de día y de noche." (Salmos 1.2)

Lo primero que tenemos que aprender en la vida, es a leer la Biblia todos los días. Los niños que se han criado leyendo la Biblia, aprendiendo los Mandamientos y practicándolos, es muy probable que lleguen a su vejez manteniendo la fe en Dios y en Su Palabra. El libro más editado y en algunos casos el menos leído, aun en las casa de los que se llaman creyentes, lamentablemente, es la Biblia. Una práctica de este mes es leer, el libro de Salmos, esto será edificantemente agradable, cuando la lectura cotidiana de la Biblia es nuestra alegría más profunda y sincera. Leemos y meditamos en lo leído, pensamos, reflexionamos y aprendemos como podemos aplicar a nuestra vida, lo que entendemos de la Escritura.

Leer la Biblia a nuestros hijos, garantizará un mejor futuro para ellos y para nosotros, alargando nuestras respectivas vidas como familia. Ayude a sus hijos, a sus nietos y a cuantos tenga oportunidad, a leer la Biblia. Ayúdeles con las palabras y con el ejemplo, leyendo diariamente la Biblia, estudiando la Escritura y poniendo en práctica delante de ellos, lo que aprende usted mismo. ¿Se podrá ser mejor ejemplo para ellos?. Aquellos que tienen su delicia en la Escritura son comparados con frondosos árboles en el Huerto de Dios.

"Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae, y todo lo que hace prosperará." (Salmos 1.3). Leer la Biblia es como beber agua fresca, que renueva nuestra vida y nos marca el buen camino. Evaluarnos significa en este contexto hacer algunas preguntas como las siguientes. ¿Estamos dando fruto a tiempo? ¿Qué clase de frutos damos? ¿Se cae la hoja de la fe en nosotros? ¿Estamos prosperando en lo que hacemos?. La diferencia entre los que se deleitan en Dios y Su Palabras es clara y nítida, no dejando ninguna duda de los antagónicos resultados.

"No así los malos, que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio ni los pecadores en la congregación de los justos," (Salmos 1.4-5)

Las personas malas son como el tamo, llevadas por el viento, sus días son acortados, en clara contradicción con aquellos, a los cuales sus vidas les son alargadas. Los que guardan los Mandamientos tendrán la promesa de larga vida, de una entrada buena y de una salida en paz con Dios, consigo mismo y con los demás. ¿Qué tengo malo en mi vida? ¿Oculto algo malo que otros no ven?. Parecer y no ser es muy común en nuestros días, lo difícil es ser y parecer lo que realmente somos ¿De qué grupo somos nosotros?. Los malos serán llevados como el viento, fuera de la presencia de Dios y de la Congregación de los Justos, donde el Señor mismo les dirá a cada uno personalmente, “no te conozco, apártate de mí”.

Los cambios que se producen en esta época del año especialmente, se podrían interpretar como que el Señor, está limpiando su Casa, podándola de ramas secas, aquellas que no producen frutos saludables. Algunas ramas se secan aun teniendo las raíces en corrientes de aguas, que es lo más sorprendente. Recibiendo las bendiciones de Dios y la prosperidad, hacen de ella un ídolo, ante quién se inclinan y sirven. ¿Está sirviendo a Dios o a las riquezas? ¿Quién es realmente su dueño?.

"Su aventador está en su mano para limpiar su era. Recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en fuego que nunca se apagará»." (Mateo 3.12)
Los juicios de Dios no son para destruirnos, son para corregirnos. Los sistemas judiciales y carcelarios, muchas veces lejos de corregir, destruyen o hacen peor a las personas. Dios espera de nosotros autocorrección y obediencia a Sus Mandamientos, que nos traen verdadera libertad."porque Dios conoce el camino de los justos, mas la senda de los malos perecerá. " (Salmos 1.6)

Nos corregimos o acabamos quemándonos, depende de nosotros y nuestras decisiones, no podemos echar la culpa a otros de lo que nos sucede o suceda. Cuando el labrador limpia su terreno, las ramas secas, la hojarasca o las hierbas malas, las quema en un descomunal fuego de justicia. ELUL nos dice que Dios está amontonando ramas secas y toda clase de rastrojos que invaden cada año la viña a su cuidado. Nuestras acciones son evaluadas, medidas y pesadas para determinar lo que será el año que viene en nuestras vidas. Tenemos cuarenta días para evaluarnos, hacer balance de nuestras acciones y cambiar antes de que llegue Yom Kipur, el Día de la Sentencia, esperemos que “nos coja el Señor confesados” y el año que viene seamos mejores.

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