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Festividad de Purim

Purim y la Historia de la Reina Ester contada para niños

En un país muy lejano llamado Persia vivía un rey llamado Asuero, que estaba buscando una reina, para que gobernara a su lado. Entre todas las personas que podrían ser reina estaba una joven que se llamaba Ester. 

La historia que os contamos sucedió de verdad y nos enseña la importancia de ser buenas personas y ayudar a los demás ¿Estás dispuesto a ayudar a otros? Pues tú podrías ser la protagonista de esta bella historia de amor.

El rey Asuero hizo un edicto, una ley para que se buscara en toda Persia una reina, que tuviera ciertas cualidades. La elección no fue fácil pues había muchas jóvenes con grandes cualidades. Las candidatas, a ser elegidas reina, pasaron por un programa de selección muy rígido. Las vistieron con ropas preciosas de colores muy bonitos. Las peinaron como a reinas y las ofrecieron unos perfumes muy costosos, que olían muy bien. Una vez que todas las jóvenes pasaron las pruebas solo una destacó entre ellas ¿Cómo se llamaba? Lo hemos dicho al principio ¿Lo recordáis? Eso es, Ester se llamaba.

La familia de Ester estaba muy contenta por la elección, pero también estaban preocupados por una cosa que nadie sabía de Ester ¿Qué secreto guardaría Ester que nadie conocía? El tío de Ester se llamaba Mardoqueo y la había cuidado desde que era una niña. Mardoqueo ocupaba un cargo importante en la corte del rey de Persia, que se llamaba Asuero. Además de Ester, Mardoqueo y Asuero, en nuestra historia, estaba otra persona muy importante que se llamaba Amán, pero este era un hombre muy malo.

Amán era, como ya hemos dicho, un hombre malo que no quería a Mardoqueo y que siempre se estaba metiendo con él. Mardoqueo era un hombre muy bueno de origen judío, que ayudaba a todos cuantos podía. Amán se enfadaba mucho cada vez que veía a Mardoqueo y le empezaba a gritar diciéndole que tenía que arrodillarse ante él. Nuestro amigo Mardoqueo creía en el Dios de Israel y solo se ponía de rodillas delante de Dios. Cada día Amán se irritaba más y más contra Mardoqueo haciéndole la vida muy difícil ¿Por qué le disgustaba tanto a Amán el bueno de Mardoqueo? Tal vez os parezca difícil de creer, pero Amán no le gustaban los judíos y Mardoqueo como ya os hemos dicho era judío.

Los judíos habían sido llevados como esclavos Babilonia y cuando los persas conquistaron el Imperio de Babilonia algunos fueron llevados a Susa, la capital de Persia. Como los judíos eran muy buenos e inteligentes rápidamente se encargaron de hacer trabajos de mucha importancia. 

Mardoqueo estaba trabajando en la corte del rey y en cierta ocasión escuchó una conversación de dos hombres malos que querían hacer daño al rey ¿Llegaría Mordejai a tiempo de contarle al rey lo que aquellos hombres perversos querían hacer? La carrera contra los malos, para salvar al rey ha comenzado, y lo que cada uno haga es muy importante ¿Quién llegará antes al rey con el mensaje? ¿Mordejai, Ester o el malo de Amán? Vamos a ayudar a Mordejai y a Ester, para que lleguen antes a contarle al rey lo que los malos quieren hacer. Mordejai corrió y se lo contó a Ester y ella se lo dijo al rey y este se salvó. El rey quedó agradecido, pero al poco tiempo se olvidó de lo que Mordejai había hecho.

Pasó mucho tiempo y en una noche que el rey no podía dormir leyó en el libro de las crónicas de su reinado lo que Mordejai había hecho y preguntó. Entonces el rey le dijo a Amán ¿qué se debía hacer con aquellos que habían hecho el bien al rey? Amán pensando que era el de quién el rey hablaba le dijo que deberían vestirle con ropas reales, subirle en el caballo del rey y pasearle por toda la ciudad proclamando el bien que había hecho al rey. El rey le dijo a Amán que hiciera esto con Mardoqueo y que él mismo fuera pregonando lo que Mardoqueo había hecho para salvar al rey.

Amán se puso mucho más furioso con Mordejai y hizo un plan para matar a todos los judíos que había en Persia. Amán fue al rey y le dijo que los judíos se estaban revelando contra el y que debía eliminarlos a todos, un cierto día. El rey le apenaba algo tan malo, pero Amán le engañó y le convenció para que diera la orden real de acabar con todos los judíos. Al enterarse Mordejai de los planes de Amán se lo contó a la reina, para que intercediera por todos los judíos ante el rey. La reina Ester no había dicho a nadie que ella también era judía, pero tenía que decírselo al rey, para poder pedir por su pueblo. Lo primero que hizo la reina fue pedirle a Mardoqueo y a los judíos que ayunaran por tres días después de los cuales hablaría al rey y le diría que también ella era judía y que salvara a su pueblo.

Una ley de Persia decía que nadie podía ver a rey si este no lo autorizaba, para entrar a su presencia. La reina Ester no había sido llamada a entrar en la presencia del rey. Si alguien entraba sin permiso debía de morir. 

Lo que Ester tenía que decirle al rey era tan importante, que estaba dispuesta a morir. Para eso había llegado Ester hasta esa posición tan importante, en la corte del rey Asuero. La salvación de todos los judíos dependía ahora de lo que Ester pudiera decirle al rey. Ester pensó si muero que muera, pero yo he de entrar a hablar con el rey. La reina Ester entró sin permiso a ver al rey y este como la quería mucho la dijo que podía pedir hasta la mitad de sus reino y que se lo daría

La reina Ester, Adasha en hebreo, le pidió al rey que hiciera una fiesta y que invitara a Amán pues tenía que contarle algo muy importante. En esa fiesta la reina Ester dijo que Amán había mentido sobre los judíos y que matarlos no haría bien al rey ni al Imperio Persa. El rey se enfadó mucho por las mentiras de Amán, pero lo peor vino cuando Ester le dijo al rey que ella también moriría pues era judía. Amán entonces se echó a los pies de la reina, al saber que también ella era judía, y le pedía a gritos perdón.

Al ver el rey que Amán estaba sujetando a la reina llamó a su guardia y dijo que se lo llevaran a la cárcel. Amán había hecho una horca, para ahorcar a Mordejai y el rey mandó que fuera ahorcado, en la misma horca que había preparado para el bueno de Mordejai. Qué triste la vida del malvado Amán. Todo lo malo que pensemos para los demás nos podría venir a nosotros. Mejor siempre ser buenos con los demás y ayudarles en todo lo que nos sea posible.

La reina Ester le pidió al rey que revocara la orden de matar a todos los judíos, pero en Persia cuando se daba un decreto real no se podía revocar. Ni el rey mismo podría revocar el decreto. Amán había señalado el día 13 de Adar como el día en que todos los judíos habían de morir ¿Qué podría hacer el rey si no podía revocar el decreto de muerte contra los judíos? Ester le dijo al rey que hiciera otro decreto por el cual los judíos podrían defenderse en el día que los atacaran, para salvar su vida. Así el día 13 del mes de Adar los judíos se defendieron, de los enemigos que los querían matar, y salvaron sus vidas.


Los judíos hicieron desde entonces una fiesta que llamaron PURIM que significa SUERTES ya que ese fue el día en que echaron suertes para saber que día matarían a los judíos y el Cielo los salvó de una muerte segura. La Fiesta de Purim se celebra desde entonces todos los años con mucha alegría, pues los planes de Amán no se hicieron realidad y los judíos se salvaron. La reina Ester gobernó junto el rey y fue muy respetada y querida por Asuero y por todo el mundo.

En la Fiesta de Ester se hacen unos postres dulces que se parecen a un sombrero. El dulce se le conoce como el Sombrero de Amán ya que se dice que se parecía al que Amán llevaba. En algunos sitios se les llaman también las Orejas de Amán ¿Te gustaría saber cómo se hacen esta rica receta? Pues vamos a hacerla, prepárate y celebremos la Fiesta de Purim justos.