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Festividades Bíblicas

Todas las Festividades Bíblicas ensalzan a Dios, no son en ningún caso celebradas para el hombre, sino por el hombre, son por tanto una exaltación del Altísimo y su Poder. Uno de los Conceptos Bíblicos que más usaremos es el denominado Festividades Bíblicas. El Ciclo Anual de Festividades Bíblicas determinará y estructurará nuestra vida a lo largo del año. Las Festividades nos trazan una perspectiva cíclica, de las celebraciones semanales, mensuales y evidentemente anuales. Su importancia se irá evidenciando en la medida que las practiquemos. Las Festividades Bíblicas establecidas por Adonai, vertebran nuestra la vida, en el presente y en el futuro, siguiendo “operativas” en su forma y en su fondo desde su instauración. Las Festividades no tienen fecha de caducidad, son dadas por el Señor para que las celebremos todas las generaciones. Las Festividades estructuran y cohesionan nuestras existencia dentro del contexto de la Cultura del Reino de Dios. Somos una Nación Santa con unas Festividades Santas, con un Rey de reyes Santo, que nos santifica. Todas las naciones tienen celebraciones que las identifican y diferencia las unas de las otras. Como es evidente en el Reino de Dios tenemos un Ciclo Anual de Festividades que son exclusivas para que las celebremos como ciudadanos del Reino. Las Festividades no son en ningún caso celebradas para el hombre, sino por el hombre, aunque evidentemente inciden directamente en su crecimiento espiritual. Son una exaltación del Altísimo y su poderío, recordando a los creyentes en particular y al hombre en general, que hay un Único Dios Verdadero.

Tiempo Especial

Estamos en un tiempo especial de la historia de la Congregación, donde Dios ha permitido que seamos renovados y que vislumbremos las Raíces de nuestra fe. Las Festividades nos muestran nuestro trasfondo espiritual, el origen de cuanto creemos. Todas las Festividades Bíblicas tienen, un Trasfondo Histórico, un Cumplimiento Profético y Aspecto Escatológico, que señala a los Últimos Tiempos. A la largo de la historia del Pueblo de Dios, son varias las ocasiones, en que la Escritura se ha dejado relegada al olvido y por tanto a su no cumplimiento. Las Festividades han sido olvidadas y sustituidas por fiestas mundanas o de carácter religioso, pero que nada tienen que ver con la verdad revelada en las Escrituras. En nuestros días la Palabra de Dios se ha “perdido” entre los escombros del “cristianismo nominal” y estamos ignorantes de muchas cosas que el Señor espera que entendamos y practiquemos. Las Festividades son lo primero que es necesario recuperar de nuestro trasfondo espiritual. Solo es posible recuperar lo perdido en nuestras vidas y en la de nuestra familia, si pactamos con el Señor, estudiar su Palabra, practicarla y enseñarla. Solo así llegaremos a la meta que Dios tiene para nosotros. Nuestra responsabilidad es enseñar a nuestros hijos a practicar las Festividades que Dios nos ha mandado guardar y con ello adorar al Señor y exaltarle.


Jesús Celebró todas las Festividades

Yeshua HaMashiaj, celebró todas las Festividades, incluida Janucá. La referencia bíblica la encontramos en el Libro de Juan, que nos dice: “Se celebraba en Jerusalén la Fiesta de la Dedicación. Era invierno, y Jesús andaba en el Templo por el pórtico de Salomón” (Juan 10.22-23). Cada año, venimos recordando como Congregación y en el entorno familiar la Festividad de Janucá, conocida también como la Fiesta de las Luces o la Fiesta de la Dedicación. Este año será muy especial pues celebramos además el décimo aniversario de la inauguración de Labranza de Dios. Durante ocho días estaremos encendiendo “Las Luces de Janucá”, en la Congregación y trayendo la lectura bíblica del día, así como una predicación especial, referente a la luz. Durante la Festividad de Janucá, la fiesta donde la luz es parte de la misma, el Señor volvió a enfatizar que El era el Mesías. Si algo identifica Janucá con el Mesías es el simbolismo que no puede ser más claro. Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida (Juan 8.12). Cuando se sustituyen las Festividades del Reino de Dios, por fiestas que en su forma y en su fondo, están alejadas de las “Raíces de la Fe”, es que estamos en el tiempo que ya anunció el profeta Daniel. El espíritu del falso mesías, está operando en los hijos de desobediencia, intentando cambiar las Festividades y la Ley, que sustenta y mantiene el orden esencial por Dios establecido. La “teología de la sustitución”, ha sido abrazada con entusiasmo, por aquellos que quieren cambiar las Festividades y la Escritura y pervertir el mencionado orden esencial; Daniel lo describe así: Hablará palabras contra el Altísimo, a los santos del Altísimo quebrantará y pensará en cambiar los tiempos* y la Ley (Daniel 7.25). Estamos recuperando la Cultura del Reino, aquella que se nos ha ocultado por mucho tiempo. Damos gracias el Señor, que tiene misericordia de nosotros y nos permite ver su luz, aquella que ilumina nuestro camino. Abra sus ojos espirituales; deje que la luz de Dios le ilumine y permita que un nuevo día resplandezca en su vida. Dios tiene para todos nosotros grandes cosas ocultas que no conocemos, pero este tiempo es un momento especial de la historia, donde un nuevo amanecer nos espera. Venga a celebrar con toda su familia y amigos la Festividad de Janucá, tal vez puedan recibir algo de esa maravillosa luz que el Mesías tiene para todos nosotros.